Acostarlo, cambiarle el pañal a media noche, quedarte un rato hasta que se duerma, tender la cama. Con una baranda fija cada una de esas cosas es pasar el brazo por encima o desmontarla.
Esta es abatible: aprietas el botón del poste y la baranda baja hasta quedar plana contra el borde del colchón. Haces lo que tengas que hacer, la levantas y vuelve a trabar sola.
Y se sostiene por peso, no por tornillos: la base plana va debajo del colchón y es el propio colchón el que la deja fija. Por eso sirve en cualquier cama y no le hace un solo agujero a la tuya.
La ventana de malla hace dos cosas a la vez: deja pasar el aire y te deja verlo desde tu lado sin levantarte.